En la prestigiosa agencia BERG fueron abordados por el departamento de desarrollo de la editorial sueca Bonnier en octubre de 2009 para ayudar a crear prototipos de revistas digitales para la entonces futura nueva generación de tabletas digitales dentro del proyecto denominao Mag+. El objetivo era crear algo tan satisfactorio como sus antepasados de papel, con su conocido extraordinario grado de compromiso y apego.
Se creó un prototipo conceptual en video en diciembre de 2009, y con la llegada de la iPad de Apple se realizó una rápida aplicación del concepto y Popular Science ya es PopSci+, disponible en iTunes Store. Estos son algunos de los principios con los que han trabajado:
- Las revistas son uno de los pocos medios monotarea. Requieren tiempo y silencio, ausencia de distracciones.
- Tienen un principio y un final claro y definido. Son un producto entregado en un formato estable y completo.
- El objetivo es ganar en movilidad, fluir.
- Hay que proporcionar un cómoda experiencia de lectura en pantalla para poder profundizar en el contenido.
Tras una investigación de sus contenidos, se pasó a una fase de bocetos en papel y vídeo con planteamientos iniciales de lectura, como deconstruir un artículo largo en una experiencia en serie para facilitar su lectura en una pantalla pequeña.
Los prototipos revelan mucho acerca de la sincronización de tiempos y el ritmo de las interacciones, lo que permite ajustar la experiencia para la realización posterior del proyecto. Se lograron percepciones acerca del factor de forma del producto, la fatiga que ciertos gestos pueden crear durante un uso prolongado, lo que generalmente resultaba más cómodo tanto en términos de uso del aparato y el contexto social de su utilización en lugar de una revista de papel …
Una vez publicado el vídeo del prototipo las críticas fueron muy favorables, lo que destacó a Bonnier como un promesa líder en este campo emergente. Antes de estudiar aspectos del diseño de servicios de distribución de la revista digital, hubo que hacer realidad el proyecto en apenas 54 días tras el anuncio del lanzamiento del dispositivo de Apple, para poder tener lista la primera edición del Popular Science en la iPad coincidiendo con el número de abril.
La estrecha colaboración con el personal editorial de la revista permitió crear un conjunto de códigos que permiten traducir el diseño estático de la edición impresa en equivalentes digitales, similares al original pero reforzados en el nuevo medio. Se trasladaron las interacciones concebidas en el prototipo a un mapa de gestos que permitía reproducir una experiencia de lectura y navegación lo más natural e intuitiva posible.
Se construyo un sistema de creación que comprende el flujo de trabajo, un conjunto de herramientas para la integración con InDesign y una tienda electrónica capaz de manejar modelos de negocio adecuados para las revistas. En el centro de esto está un nuevo formato de archivo, MIB, que logra el equilibrio entre ser lo suficientemente simple para que cualquiera pueda implementar, y suficientemente expresivo como para dejar que brillen por si mismas la tipografía, las imágenes y el diseño. El resultado ha sido elogiado por Steve Jobs y analizado en profundidad en la web de Apple como ejemplo de las revistas del futuro.